Las exportaciones se mantienen a ritmo de récord

Tarragona se consagró en 2017 como la provincia catalana en la que más crecieron las exportaciones, con un 21%

Los datos sobre las exportaciones en Tarragona baten récords históricos. FOTO: CEDIDA.
Roberto Villarreal / Tarragona

Tarragona continúa liderando el incremento de exportaciones de la economía catalana con los datos recabados en los primeros once meses de 2017. En el último informe de la Secretaría de Estado de Comercio, dependiente del Ministerio de Economía, se registra un aumento en todas las provincias de Cataluña, pero en especial en Tarragona con un 21,7% (en volumen económico más de 7.900 millones de euros) respecto al mismo periodo de 2016. Le sigue Girona con un 10,9% más (4.900 millones), Lleida con un 7,2% (1.950 millones) y Barcelona con un 7% (50.600 millones). Los analistas consultados por el Indicador de Economía recomiendan examinar las cifras a corto plazo con prudencia por los posibles efectos coyunturales derivados del precio del petróleo.

Con estos datos y antes de hacer balance de todo el pasado ejercicio, Tarragona bate un récord histórico y supera los cerca de 7.300 millones de euros de todo el 2016. Solamente en el pasado mes de noviembre, el último del que se tienen registros oficiales, Tarragona alcanza un aumento del 17,3% (casi 828 millones facturados a destinos exteriores) respecto a 2016. Barcelona (4.950 millones, +11,3%), Lleida (169 millones, +11,2%) y Girona (456 millones, +8,9%) participan también de esta dinámica positiva, si bien no de modo tan llamativo.

Las espectaculares cifras exportadoras de la provincia de Tarragona se han convertido en una tónica mantenida a lo largo de todo 2017. Sólo abril (679 millones, +5,8%) y enero (647 millones, +9,1%) se situaron por debajo del doble dígito, con puntas en mayo (727 millones, +44%) o septiembre (823 millones, +38,5%). De cara a 2018, Joaquim Margalef, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universitat Rovira i Virgili (URV) de Tarragona, considera que lo lógico es que el ritmo de crecimiento exportador se suavice, "siempre con un ojo puesto en la evolución del precio del petróleo y otro en la paridad euro/dólar".

Tarragona bate un récord histórico en exportaciones y supera los cerca de 7.300 millones de euros de todo el 2016

El valor de las exportaciones catalanas alcanzó los 65.373.6 millones de euros, lo que supone un avance del 8,9% respecto a 2016. Las ventas de Cataluña representan el 25,6% del total exportado por España que, con 255.155,1 millones de euros, registraron un crecimiento del 9,1%. Las operaciones de Tarragona significan el 3,1% del total del Estado.

Comparaciones engañosas

Margalef advierte que "hay que ser muy cuidadoso en el análisis, ya que las subidas de precio del petróleo, por ejemplo, trastocan completamente las cifras". En el mismo sentido se manifiesta Roberto Barros, responsable de las misiones internacionales de la Cambra de Comerç de Tarragona: "Hace falta ver el peso del sector petroquímico en esos porcentajes tan elevados, porque un cambio de precios del petróleo afecta a los derivados y las coyunturas no son extrapolables", reflexiona.

En efecto, tal y como intuyen ambos analistas, los productos químicos (2.544 millones y 32% del total) y los energéticos (1.741 millones y 22%) concentraron durante 2017 más de la mitad de las ventas en el exterior. Ello supone incrementos del 3,9 y 110%, respectivamente; en el marco de Cataluña, las exportaciones de productos energéticos (3.200 millones de euros) también registraron el crecimiento más significativo, con valores superiores al 88%.

Si se baja más al detalle los combustibles y aceites minerales encabezan el listado de ventas con 1.730 millones, mientras que las materias y manufacturas plásticas alcanzan 1.530 millones. Los aparatos y material eléctrico (632 millones), juguetes, juegos y artículos deportivos (455), máquinas y aparatos mecánicos (363), otros productos químicos (320,59), productos químicos orgánicos (275), aceites esenciales y perfumería (257) y vehículos automóviles y tractores (200) completan una visión de conjunto.

El monocultivo basado en la química hace a la economía tarraconense extremadamente vulnerable a las oscilaciones de este mercado

Los distintos gabinetes de estudios (Pimec, CEPTA, URV, AEQT...) calculan que el sector petroquímico tiene un peso aproximado que supera el 50% del total de las exportaciones de la provincia de Tarragona, un monocultivo que hace a la economía tarraconense extremadamente vulnerable a las oscilaciones de este mercado. "Las simples alteraciones de turnos en las plantas de producción del clúster químico pueden dejarse sentir de modo ostensible en las exportaciones y en las importaciones", subraya Agustí Segarra desde su experiencia como director del Grup de Reçerca d'Industria i Territori de la URV. "Tanto en positivo como en negativo, hay que relativizar -observa Juan Gallardo, co-director del Gabinete de Estudios de la patronal CEPTA- mucho los datos de comercio exterior a corto plazo en una economía tan localizada como la de Tarragona".

A modo de ejemplo, Repsol está en plena parada técnica en sus instalaciones de química, y tiene prevista otra en mayo que dejará la refinería (petróleo) sin producción durante 30 ó 35 días: "Esperamos poder recuperar esas paradas y que las cifras globales a final de 2018 no estén muy condicionadas por esta operativa; en 2017 nosotros nos hemos movido en parámetros similares a los de años anteriores, y no tenemos la percepción de un gran salto exportador... nosotros nos centramos mucho en el mercado doméstico y exportamos excedentes", razona Jordi Domingo, jefe de Economía y Finanzas del complejo de Repsol.

La dinámica de diversificación que lentamente adopta el tejido productivo de Tarragona se nota también en instalaciones estratégicas como el Port

Más allá de las exportaciones e importaciones masivas del clúster petroquímico, los analistas se muestran esperanzados por el fortalecimiento de los departamentos de comercio exterior en grandes empresas y pymes, especialmente del sector agroalimentario y manufacturero, "que rompen la querencia de la comodidad y miran fuera de forma permanente y no coyuntural, ya no porque el mercado nacional vaya mal -se ha ido recuperando-, sino por diversificar riesgos". "Una crisis larga ha tenido el efecto beneficioso de dar tiempo a consolidarse a los equipos de exportación", describe Roberto Barros desde la Cambra de Comerç de Tarragona.

La maquinaría e ingeniería agrícola, la alimentación y veterinaria animal, la producción vitivinícola, el sector metal-mecánico, los materiales de construcción... se abren camino con fuerza en el exterior. La automoción merece capítulo aparte, "con instalaciones como Idiada, Lear, Frape Behr o Teixidó... que pasan más desapercibidas porque aquí no fabricamos ningún coche, pero que realizan una labor de I+D impresionante... ese es el camino por el que hay que seguir para ganar fortaleza en otros sectores e ir rompiendo la dependencia", reflexiona Segarra.

La dinámica de diversificación que lentamente adopta el tejido productivo de Tarragona se nota también en instalaciones estratégicas como el Port, históricamente vinculado a los tráficos de alimentación animal y de la industria petroquímica. "Desde hace 6 ó 7 años, y ligado al desarrollo de los muelles de Andalucía, Galicia y Cantabria, hemos optado a medio plazo por diversificar, lo que hoy es una realidad con el tráfico de contenedores -que permiten cualquier tipología de mercancía-, automóviles, productos siderúrgicos o papel", valora la directora comercial del Port, Genoveva Climent, que se fija actualmente como objetivo aumentar las líneas regulares de contenedores.

Hay vida más allá de la zona euro

Aunque los países 'vecinos', con Francia, Italia, Alemania y Portugal a la cabeza, superan de largo el 50% de total de las exportaciones desde Tarragona, los empresarios comienzan a explorar horizontes más lejanos, con Estados Unidos como referencia destacada. África -tanto Magreb como subsahariana- está más cerca gracias a la excelente labor de la Cambra de Comerç, e incluso Asia, aunque todavía generan mucho respeto por la complejidad de estos mercados emergentes.

Con las cifras de 2017 en la mano, lógicamente, la zona euro continúa al frente de la clientela de las empresas de Tarragona en el extranjero. Francia (1.350 millones de euros entre enero y noviembre), Italia (casi 900), Alemania (780) y Portugal (algo más de 630) integran el cuarteto principal de países que compran más producto exportado desde el territorio tarraconense. Países Bajos (530), Reino Unido (492) o Grecia (350) se posicionan también de manera significativa en el radio de acción de los empresarios de nuestras comarcas.

Sí resulta más sorprendente que Estados Unidos se haya convertido en el quinto mercado más importante, con más de 530 millones. La fortaleza actual del euro frente al dólar podría afectar a esta dinámica positiva. Según el economista de la URV Joaquim Margalef, Tarragona vende casi el 80% del total de sus exportaciones en Europa, por lo que las fluctuaciones de la moneda no debería causar un impacto relevante: "Otra cuestión es el flujo con Estados Unidos, que está notando en sus facturas el efecto de un euro tan fuerte".

Marruecos también tiene un peso destacado, con 425 millones de euros en importaciones desde Tarragona. El Magreb en general posee gran importancia estratégica para las exportaciones provinciales, "y también el África subsahariana, que ya supera los envíos a Sudamérica", explica Roberto Barros, de la Cambra de Tarragona, uno de los máximos especialistas en misiones comerciales españolas al continente africano. África oeste (Costa de Marfil, Ghana, y Nigeria), Kenia en el este (con sus satélites Tanzania, Uganda y Ruanda) y Sudáfrica -lastrada por la debilidad de su moneda- constituyen a día de hoy los mercados más sólidos para las compañías de Tarragona. "Etiopía, con 100 millones de personas, es el gran desconocido y una tierra de oportunidades", revela Barros. Con respecto a Asia, Tarragona todavía "le tiene un poco de miedo".

Más allá del transporte por carretera -y las limitaciones actuales del ferrocarril-, el Port de Tarragona trabaja para diversificar destinos, en una línea de trabajo "que rompa la concentración derivada de las importaciones y exportaciones masivas de la industria petroquímica", destaca la directora comercial, Genoveva Climent. Se están intensificando los contactos con navieras para incrementar las líneas regulares de contenedores, "aunque es complicado por las alianzas globales y por la dura competencia de Barcelona y Valencia".