El control de fronteras lastra el potencial exportador de las pymes

La figura del Operador Económico Autorizado (OEA), habitual entre multinacionales para facilitar los trámites de aduanas, no cala entre las empresas de tamaño medio

Las grandes multinacionales han invertido importantes recursos económicos y humanos para adaptarse a las exigentes condiciones de las aduanas. FOTO: CEDIDA.
Roberto Villarreal / Tarragona

El imparable proceso de internacionalización de la economía y el auge de las exportaciones requieren de herramientas cada vez más modernas para afrontar operaciones globales con la máxima agilidad y seguridad. En este sentido, el control de fronteras puede llegar a convertirse en un calvario para los exportadores que no sean capaces de cumplir con las certificaciones de calidad. Las grandes multinacionales han invertido importantes recursos económicos y humanos para adaptarse a las exigentes condiciones de las aduanas, que premian con menos trabas y controles su afán por convertirse en empresas 'confiables'. Mientras tanto, a las pymes catalanas les queda un largo camino por recorrer ante un eslabón de la cadena logística que pone en juego cuestiones clave como la tesorería, los tiempos de entrega, la capacidad de servicio, la imagen comercial o la satisfacción del cliente.

El llamado 'Operador Económico Autorizado' (OEA) dispone de una acreditación que certifica el cumplimiento de buenas prácticas en la cadena de suministro internacional de mercancías. Las empresas con 'estatus' OEA se consideran socios fiables. "Llevamos mucho tiempo trabajando en esta figura para intentar resolver la ecuación entre control y seguridad, por una parte, y la exigencia de rapidez que requiere todo transporte, por otra", explica Jordi Solé, jefe de la Unidad Regional de Inspección de Aduanas, quien recientemente moderó un debate sobre esta materia en la primera edición de la feria IMEX desarrollada en Tarragona.

Pese a los esfuerzos de la Administración, y pese al imparable crecimiento exportador de la economía catalana, el avance de esta certificación voluntaria es todavía muy lento, aunque progresivamente va cobrando mayor peso específico. Se calcula que en España hay sólo unos 600 OEA frente a los 15.000 registrados en la Unión Europea. Por el momento, este sello de calidad ha interesado básicamente a multinacionales con grandes flujos de importación-exportación, las únicas cumplen con los protocolos que les permiten acceder con mayor celeridad a los mercados europeos, y también a los de Estados Unidos y países asiáticos, puesto que existen en el mundo hasta 77 programas de reconocimiento mutuo de estas empresas 'confiables'.

La toma de conciencia de las pymes

Como sucedió en otros procesos profundos de cambio, la expansión verdadera del 'estatuto OEA' deberá llegar en el momento en que las pymes interioricen las ventajas reales en sus operaciones con el extranjero. Alejandro Arola, presidente de Arola Aduanas i Consignacions -empresa piloto en España y uno de los primeros OEA a nivel nacional- y presidente de la Federación Internacional de Empresas OEA, lo tiene claro: "Si miro por el retrovisor hacia finales del 2006-2007, veo que la figura fue recibida con escepticismo... Decían que no era estratégico ser OEA, pero para nosotros sí; con el tiempo, el mercado ha sido mucho más convincente y persuasivo que la imposición normativa, hoy para trabajar con las grandes multinacionales el primer requisito es ser OEA".

A juicio de Arola, -desde su experiencia como 'conejillo de Indias'-, la tendencia no tiene marcha atrás y "las pymes no pueden permanecer de espaldas a la realidad económica y pensar que esto atañe sólo a las grandes; las ventajas son evidentes y el mundo de la empresa no vale la pasividad". "En este país -argumenta- sólo se hacen las cosas cuando no hay más remedio. Sólo salimos fuera cuando no quedó más remedio, pero ahora ya estamos fuera y no podemos replegarnos, sería un tremendo error si volviésemos al mercado doméstico".

Arola (OEA): "Las pymes no pueden pensar que esto atañe sólo a la grandes"

Como responsable de Aduanas de Dow Chemical, María Flores también considera cada vez más importante esta certificación en términos de servicio: "El cliente no sabe si eres OEA o no, pero si no te paralizan en la aduana él se beneficia y le genera satisfacción; notamos una conexión más rápida con la aduana y menos controles... a nivel global cada vez hay más empresas auditadas y por lógica se irá extendiendo también a compañías de tamaño medio". De momento, la UE está trabajando para embarcar a las pymes en este proyecto de futuro, pero los especialistas consultados ven difícil que puedan cumplir con los estándares OEA.

Competitividad, nuevas oportunidades y costes financieros

El 'Estatuto OEA' permite, en países con fuertes controles aduaneros como por ejemplo EEUU, menos trabas y una llegada más rápido a destino, pagos y cobros más ágiles y mayor satisfacción en ambas partes de la cadena. Las ventajas no se quedan ahí; Lluís Ferré, jefe de Compras y Logística de Idiada valora también una importante reducción de la carga financiera: "En nuestro caso, con importaciones temporales para ensayos físicos con unos 500 vehículos al años, que tienen un alto valor, teníamos que depositar garantías bancarias de más de 1,25 millones de euros; desde 2016, como empresa 'confiable' y con garantía OEA, esa carga se ha reducido prácticamente en un 50%".

Quienes lo han recorrido reconocen que el camino no es sencillo y que supone un esfuerzo inicial. En España, de 1.300 solicitudes de OEA han sido desestimadas -o suspendidas- más de medio millar. "En Idiada -describe Ferré- vamos a seguir apostando porque entendemos que el 'estatus OEA', con menos filtros fronterizos, nos da una ventaja competitiva y nos abre oportunidades en el mercado americano o en el japonés... También nos ha servido para profesionalizar todavía más el departamento de logística y comercio exterior, con implicación de todos los departamentos productivos como finanzas, recursos humanos o calidad".

Según María Flores, en Dow "más que el gasto económico, la dificultad principal residió en obtener y reagrupar toda la información de cómo se hacen las cosas; en nuestro caso, muchas medidas están ya implementadas, pero va muy bien poner todo en orden". "Hay empresas -expone Alejandro Arola- muy críticas con el OEA que no han 'regado las plantas' y que luego, cuando les quitan la certificación es un cataclismo: se trata de un proceso continuo, tanto interno como en relación con la Administración, y que supone una marca de calidad". "¿Qué coste/beneficio tiene? Nosotros llevamos 12 años trabajando en ello y, aunque se eliminase el OEA, seguiríamos con las mismas pautas: es una herramienta de competitividad externa, pero también interna, que permite el control de hacer las cosas bien".

El interés del Port de Tarragona

La directora comercial del Port de Tarragona, Genoveva Climent, entiende que potenciar empresas OEA garantiza una relación estrecha con la aduana que finalmente se traduce en "una fluidez que beneficia el flujo de mercancías en el nodo logístico". "Nosotros sí notamos las ventajas de que en nuestro puerto operen empresas OEA; está claro que sumando el esfuerzo de todos (aduanas, operadores, consignatarios...) es como se multiplica el resultado". El Port ya fue pionero en 2010 con el innovador programa 'Levante sin papeles' que eliminaba el documento físico para poder mover la mercancía. "Como APT nos interesa ayudar todo lo posible a dinamizar y a día de hoy, en 2018, todo se hace telemáticamente".