Advocacia

Un ‘win-win’ para el sistema judicial

"Hemos iniciado con Litigest esta nueva aventura, en la confianza de que además de las ventajas aportadas a las partes en el proceso judicial, se consigan resultados económicos altamente positivos"

Alfonso Trías de Bes

Abogado

Colegiado en el Il·lustre Col·legi d’Advocats de Barcelona (Nº col.: 21.805)

Un domingo del mes de diciembre, hojeando el diario La Vanguardia, apareció en uno de los suplementos que la acompañan un artículo con el siguiente titular: "Adiós a las subastas judiciales". Como abogado en ejercicio desde hace más de 30 años me llamó la atención, dado que el tema de las subastas judiciales es algo con lo que los abogados nos topamos continuamente en las ejecuciones de bienes litigiosos. La realización del bien mediante subasta, a pesar de las mejoras que en cuanto a transparencia han supuesto las plataformas digitales, siguen siendo un sistema que no beneficia, en la mayoría de los casos, a las partes en el proceso, bien por el bajo precio de adjudicación, o bien por quedar la subasta desierta, lo que ocurre frecuentemente.

Así pues, es algo habitual que el resultado de un asunto que como abogado nos ha encomendado el cliente, a pesar de que jurídicamente puede haber sido un éxito, no lo es económicamente, desdibujando el esfuerzo y buen hacer del letrado en toda la litis. De la lectura detenida del artículo conocí la existencia de la empresa Litigest Consultores, S.L., constituida como spin off, y participada por la Universidad Rovira i Virgili, junto a Roser Casanova y Elisabet Cerrato, doctoras de Derecho Procesal, las cuales habían puesto en marcha la denominada "Entidad especializada en la venta de bienes litigiosos", en base al redactado del artículo 641 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, evitando con ello la subasta judicial que tantos disgustos produce. He de reconocer que tras la lectura de la noticia procedí a releer el artículo 641, pues es de aquellos preceptos que, en el fragor de la batalla diaria, lees en diagonal y lo pasas por alto, en la convicción que ello no es aplicable para tu caso, sin entrar a profundizar en las posibilidades y realidad del mismo.

De la visión de todos los contenidos de la web de LitiGest atisbé las grandes ventajas en este tipo de realización, ya que su aplicación abría enormes posibilidades

De la pausada lectura del mismo, y de la visión de todos los contenidos de la web de LitiGest, atisbé las grandes ventajas en este tipo de realización, ya que su aplicación abría enormes posibilidades para revertir el pobre resultado económico de muchos asuntos judiciales. Se trata de lo que ahora se denomina un "win-win", es decir, todos ganan, ejecutante, ejecutado y Juzgado. Los primeros porque tienen muchas más probabilidades de obtener un buen precio por el bien, y al Juzgado responsable de la ejecución le supone un importante ahorro de tiempo y trabajo, al no tener que realizar todos los trámites de la subasta.

Siendo todo ello positivo, y viendo asimismo las posibilidades de lucro de dicha actividad, decidí visitar a las Doctoras Casanova y Cerrato en su Universidad, las cuales amablemente me atendieron y me explicaron más detalles sobre todo ello. Yo también quiero ser LitiGest! Así se lo manifesté, fui directo, disponía de los medios y estructura a través de TBVQ, despacho de abogados en Barcelona del que soy socio, que permitían desarrollar y explotar con mayor músculo esta fantástica iniciativa que, LitiGest, con la Universitat Rovira i Virgili, habían desarrollado. Hemos iniciado ya juntos esta nueva aventura, en la confianza de que además de las ventajas aportadas a las partes en el proceso judicial, se consigan, mediante una adecuada gestión, resultados económicos altamente positivos.

Evidentemente todo ello no hubiera sido posible sin la ayuda de la Universitat Rovira i Virgili, la cual mediante sus programas de "recerca" ha permitido el estudio profundo por parte de sus profesionales de la vigente legislación procesal, proporcionando de esta manera a los profesionales del derecho, nuevas y prácticas herramientas que permiten la mejora en el ejercicio de la profesión, lo que consecuentemente supone un beneficio a toda la sociedad, por lo que como abogado y como persona agradezco sinceramente.