Contra la crisis de la vivienda

La construcción industrializada de CM&A permite edificar mucho más rápido, barato y ecológico

Roberto Villarreal / Valls

Hace un par de años desde el regreso a sus orígenes en Valls de la prestigiosa firma de arquitectos César Martinell & Associates (CM&A). Son ya cuatro generaciones las que siguen dando vida al despacho más antiguo de Europa, establecido en Barcelona en 1916 y partícipe de algunos de sus proyectos 'bandera', como el MACBA de Richard Meier, la urbanización de la Villa Olímpica o el Gran Teatro del Liceo, además de otros tan icónicos fuera de Cataluña como el Museo Guggenheim de Bilbao (Frank Ghery) o la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia (Santiago Calatrava).

CM&A se sitúa en la matriz de diversas spin off -como Barcelona Housing Systems o Domus Sitges-, enfocadas hacia la construcción y la ingeniería. De entre las distintas vertientes del negocio, actualmente la compañía se ha volcado en lo que hace décadas bautizaron como construcción industrializada ("no me gusta el término prefabricada, que no es exacto, y tiene una connotación negativa", explica el fundador, César Ramírez i Martinell), que supone un giro radical, "un cambio de enorme profundidad que llega para quedarse, porque es mucho más eficiente, barato y sostenible".

Aunque lleva más de 30 años investigando sobre esta tecnología constructiva, César Ramírez considera que la industrialización del sector está hoy a las puertas de una expansión sin precedentes en el Camp de Tarragona, Cataluña y España. En las próximas semanas se va a presentar un PERTE que integra 10 ministerios y abre líneas de financiación por más de 1.300 millones de euros para reducir drásticamente los tiempos de obra. 

"Cuando se habla -reflexiona- de 50.000 viviendas nuevas en Cataluña, hay que tener en cuenta que son 12,5 villas olímpicas como la de Barcelona, y se tardaron seis años en construirla. Algo así es totalmente imposible de abordar en un plazo razonable si no se industrializan los procesos... Hoy una promoción tradicional más o menos grande, por ejemplo, de 80 pisos, tarda dos años, y nosotros tendríamos que poder hacerla en 180 días".

Desde su regreso a Tarragona, esta empresa se ha encontrado con la grata sorpresa de un entorno muy potente de empresas especializadas en todo el corredor del Alt Camp-Baix Penedés-Conca de Barberà, y ha podido comprobar que "en el área de Valls se concentra un know how muy avanzado, con nombres importantes del sector (menciona varias como Sant Gobain, Ursa, Würth, Manusa, Finstral, Futura Systems...) ya instaladas aquí, y con ventajas logísticas enormes; nos ha sonado la flauta porque se abre una oportunidad única para generar en Tarragona un foco industrial puntero a nivel mundial".

Actualmente, el grupo vinculado a CM&A está fabricando componentes y coordinando la construcción de cuatro promociones en Begues (Baix Llobregat), Blancafort (Conca de Barberà), Alcover (Alt Camp) y Falset (Priorat). Sus marcas dedicadas a la construcción industrializada facturan entre 7 y 10 millones de euros anuales, pero Ramírez augura un crecimiento exponencial en los próximos años. El objetivo a medio plazo es desarrollar una gran planta en el área de Valls, con capacidad para producir 4.000 unidades al año -hoy en día la más grande de España pertenece al gigante Molins y apenas supera las 2.000- "y estamos hablando de facturaciones por ventas de más de 200 millones por año y planta".

Otro aspecto reseñable es la mano de obra directa e indirecta que requiere este tipo de construcción. Aunque es mucho menos intensiva que la tradicional y el gasto de personal se reduce, sí hacen falta técnicos y operarios cualificados para el montaje de las estructuras. "Estamos trabajando para crear módulos específicos de Formación Profesional", avanza. Por otra parte, el trabajo para las industrias auxiliares (gruistas, camiones, ventanas...) se multiplica por el volumen que pueden mover estas empresas. "Podemos fabricar en planta hasta el 75% del edificio, pero siempre hay tareas que se realizan sobre el terreno, por ejemplo el párking".

PERFIL PROPIO

César Ramírez i Martinell es el nieto del famoso César Martinell i Brunet, discípulo aventajado de Gaudí y creador de las maravillosas 'Catedrales del Vino' en municipios como Falset, Nulles, Cornudella de Montsant, Montblanc o Gandesa. Es el presidente de César Martinell  & Associates, aunque toda el área de construcción industrializada la llevan directamente dos de sus hijos. Al frente del proyecto está el cuarto César, el hijo mayor e ingeniero aeronáutico 'reconvertido' por tradición familiar, y más recientemente se ha incorporado a la empresa Bruno, procedente del sector de la náutica de lujo.

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