Sensores de IA para proteger los alimentos

SAENSA desarrolla una tecnología para detectar el deterioro de la comida envasada

Javier Díaz / Reus

La startup tecnológica SAENSA, constituida en 2025 y con sede en Redessa, en Reus, quiere cambiar la forma en que la industria alimentaria controla la calidad de sus productos. La empresa desarrolla soluciones a medida basadas en sensores, Internet de las Cosas (IoT) e inteligencia artificial capaces de monitorizar lo que sucede en el interior de los envases para detectar de forma temprana procesos de deterioro y aportar información que ayude a reducir desperdicios, mejorar la trazabilidad y optimizar la toma de decisiones a lo largo de la cadena de suministro.

"Nos centramos en un problema muy específico: la falta de visibilidad sobre lo que ocurre dentro de los envases y a lo largo de la cadena de suministro, que se traduce en mermas, reclamaciones por calidad y decisiones tomadas casi a ciegas", señala uno de los tres fundadores y CEO de la compañía, Héctor Sánchez.

SAENSA diseña dispositivos que se integran en el envase o muy cerca de él y registran variables como la temperatura, la humedad o determinados gases relacionados con la degradación del producto. Esa información se compara con los análisis de laboratorio y los controles de calidad habituales para entrenar modelos de inteligencia artificial capaces de detectar patrones de riesgo.

"No decidimos simplemente si un alimento está bueno o malo. Correlacionamos los datos de los dispositivos con los resultados de laboratorio en una fase inicial y el sistema aprende a identificar cuándo un lote empieza a desviarse en entorno real", explica Sánchez.

A partir de ese análisis, la plataforma genera alertas e indicadores que ayudan a fabricantes y distribuidores a decidir si un producto puede comercializarse, necesita una revisión o conviene modificar algún proceso.

La empresa trabaja con todo tipo de alimentos envasados: productos frescos y refrigerados, carnes, pescados, frutas procesadas, aceites, cereales, frutos secos o comida para mascotas. "No ofrecemos una solución genérica, sino una tecnología modular y personalizable. Partimos de una base ya validada y la adaptamos como si fueran piezas de lego", apunta Sánchez.

Sus dispositivos pueden utilizarse en distintas fases, ensayos de laboratorio, durante el proceso productivo, transporte, almacenamiento e incluso en el punto de venta, para saber qué le ocurre realmente al alimento.

Ese modelo de trabajo constituye, precisamente, uno de los principales elementos diferenciales de SAENSA. En lugar de comercializar un sistema estándar, la empresa desarrolla cada proyecto junto al cliente, adaptando el hardware, los sensores, la conectividad y los algoritmos a cada necesidad. "No vendemos una solución cerrada; actuamos como un socio tecnológico y buscamos que cada desarrollo tenga un retorno de la inversión claro desde las primeras fases", asegura el CEO.

Aunque prefiere mantener la confidencialidad, confirma que mantiene conversaciones con empresas del sector agroalimentario y de alimentación para mascotas. "Podemos desarrollar proyectos para cualquier parte del mundo. Hemos trabajado y hablado con compañías de España, Francia y Corea del Sur, siempre en proyectos relacionados con alimentación y cadena de suministro. También hablamos con empresas que exportan productos alimentarios a largo recorrido y que necesitan datos más finos sobre lo que ocurre durante el transporte", cuenta Sánchez.

La empresa se ha marcado nuevos retos. "A corto plazo queremos consolidar los pilotos y seguir validando aplicaciones con clientes reales. A medio plazo, el reto es escalar industrialmente la tecnología, ampliar los casos de uso y abrirnos a nuevos sectores y mercados donde nuestra capacidad de personalización tenga sentido", dice.

En el futuro, SAENSA contempla introducir su sistema en los ámbitos farmacéutico, médico y cosmético. "La misma base tecnológica -dispositivos personalizados y modelos de IA que relacionan entorno y calidad- puede aplicarse a otros productos muy sensibles al entorno, como ciertos medicamentos, cosméticos o material médico. La lógica sería similar: diseñar dispositivos adaptados al tipo de producto y envase, medir las variables relevantes y correlacionarlas con los criterios de calidad propios de cada sector", concluye Sánchez.

PERFIL PROPI

Héctor Sánchez, Foad Salehnia y José Carlos Santos decidieron crear SAENSA para desarrollar "una tecnología capaz de resolver problemas concretos con una solución útil, personalizada y con impacto real". Concretamente, dar visibilidad a lo que ocurre dentro de los envases de alimentos. Los tres juegan un rol diferente dentro de la empresa: Sánchez lidera la parte de dirección general, estrategia, relación con clientes y traducción de la tecnología a impacto de negocio; Salehnia es experto en sensórica de gases y nanoquímica, con experiencia en dispositivos críticos e IoT aplicado a detección de gases; y Santos está especializado en sistemas embebidos y electrónica de bajo consumo y maneja el sensado avanzado.

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