Gimnasio mental

Escuela de la Memoria tiene más de 2.500 alumnos en sus cursos online de pago y prevé facturar más de medio millón de euros en 2020

José María Bea. FOTO: XAVI JURIO
Javi Serrano / Tarragona

"Montar una empresa en cualquier sector puede ser rentable siempre que hagas algo diferente a la mayoría, que ofrezcas algo nuevo". Con esta máxima, el emprendedor tarraconense José María Bea y otros dos socios alicantinos acaban de convertir su hobby, una escuela de memoria online, en una SL que en 2020 prevé facturar más de medio millón de euros.

"En 2014 organizamos unos cursos y abrimos la web (escueladelamemoria.com). Lo que comenzó como una afición, donde tenía que hacer todo, fue creciendo. Incorporamos a más gente al equipo, poco a poco nos hemos ido profesionalizando y el pasado julio la constituimos como empresa", explica Bea, que ha dejado su empleo como profesor de Informática en un instituto para centrarse exclusivamente en este proyecto.

Esta academia virtual está especializada en técnicas de estudio de alto rendimiento. La mayor parte de sus clientes son estudiantes de oposiciones, universitarios, emprendedores y profesionales que tienen que formarse continuamente. Cuenta con más de 2.500 alumnos en sus cursos online de pago y casi 200.000 seguidores en redes sociales y listas de correo. "La mayoría es de toda España, pero tenemos un porcentaje de Latinoamérica que va creciendo cada vez más", apunta Bea.

Su método se basa en la potenciación de la memoria para adquirir conocimientos. "Descubrir las técnicas de memorización supuso un cambio total en mi vida, uno de esos aprendizajes que marcan un antes y un después. En el instituto siempre se me dieron mal las asignaturas en las que había que memorizar y acabé creyendo que tenía una mala memoria", cuenta Bea, que ha participado en campeonatos del mundo de memorización y es subcampeón de España de memoria de fondo.

Sus planes de expansión pasan por ampliar su presencia en Latinoamérica

Entre sus retos a corto plazo, Escuela de la Memoria prevé hacer cursos específicos para sectores concretos, "por ejemplo para padres que quieren ayudar sus hijos a sacar mejores notas". Su expansión pasa por Latinoamérica, "donde hay personas que tienen muchas ganas de progresar y buscan herramientas que les aceleren hacia sus objetivos".

"Es inevitable hacer previsiones de crecimiento y planificar las próximas acciones. De momento íbamos acertando, pero este año se nos están disparando las expectativas. La tendencia es buena, pero en internet todo cambia muy deprisa y somos conscientes de que para seguir arriba tenemos que innovar y garantizar la máxima calidad a nuestros alumnos", señala Bea.

La combinación de educación y nuevas tecnologías ofrece grandes posibilidades. "La formación es un sector en auge, y la formación online todavía más", asegura el tarraconense. A diferencia de otras academias, sostiene, la Escuela de la Memoria se centra en cómo adquirir rápidamente los conocimientos necesarios. "Tenemos experiencia en competiciones de memorización a nivel mundial, en las que se necesita memorizar mucha información de forma rápida y segura, leer muy rápido y saber rendir en momentos de máxima presión. Y hemos adaptado esas técnicas a las necesidades de los estudiantes", comenta.

Su oferta de formación es virtual, sin sede física ni horarios fijos

Una propuesta condensada en clases a la carta, sin una sede física ni horarios. "Evitar desplazamientos y acceder a formaciones que no puedes encontrar cerca de casa es solo posible gracias a internet: hace años que estamos viendo buenos cursos online con centenares de miles de estudiantes. Al ser formación virtual puedes crear materiales de muy buena calidad, con una postproducción en los vídeos que ayuda a entender lo que se explica de una forma mucho más amena", concluye.

PERFIL PROPIO

José María Bea (Tarragona, 1980) es ingeniero informático y, hasta este curso, impartía clases en ciclos de grado superior de Informática y Robótica en un instituto de Barcelona. Lo ha dejado para lanzar Escuela de la Memoria. "Ha sido una decisión difícil porque me encanta mi trabajo de profesor -al que se ha dedicado diez años-, pero la empresa está creciendo y ahora tengo que estar en la escuela al 100%. Sigo enseñando, aunque de otra forma, y llego a mucha más gente", afirma. Su profundización en las técnicas de memorización le ha llevado a ser subcampeón de España de memoria de fondo y a escribir libros en lo que explica como potenciar la mente para mejorar el rendimiento escolar o laboral. "Me entusiasma y tenía que compartir estas técnicas con otras personas que también creían que tienen una mala memoria", dice.