El inalterable mapa de las mercancías

Los sectores industriales exigen que el ancho internacional ferroviario y la autovía A-27 no acumulen nuevos retrasos

La AEQT y la Autoritat Portuària insisten en la urgente implementación del tercer fil, por el litoral en una primera fase. FOTO: CEDIDA.
Roberto Villarreal / Tarragona

Además del tráfico de pasajeros, -íntimamente ligado al potencial presente y futuro de la industria turística de la Costa Daurada-, la singularidad de mapa ferroviario del Camp de Tarragona bascula sobre los dos polos básicos en el transporte de mercancías: el Port y el sector químico, que requieren planificación  y rigor en los plazos para competir en el mercado mundial. Por el momento no hay visos de cambio ni en el trazado ferroviario litoral ni en la casi inexistente operativa de carga del aeropuerto de Reus.

Los términos de ejecución del Corredor del Mediterráneo anunciados inicialmente por las administraciones públicas ya llevaron a las empresas de la Asociación de Empresas Químicas de Tarragona (AEQT) a invertir más de 30 millones de euros en conectarse al ancho internacional. "En algunos casos, se cifra hasta en 10 millones anuales más los costes de que el Corredor no esté operativo; aunque estas cifras ya son muy relevantes por si solas, no se puede perder de vista el coste de oportunidad, es decir, no aumentar competitividad y actividad, así como no acometer posibles nuevas inversiones empresariales en el territorio", explica José Luis Jiménez, presidente de la Comisión de Territorio de la patronal química.

En algunos casos, se cifra hasta en 10 millones anuales más los costes de que el Corredor no esté operativo, según fuentes de la patronal química

Las infraestructuras (ancho europeo y A-27), así como la política energética, conforman las eternas reivindicaciones de la química, que confía en que no haya nuevos retrasos. Según Jiménez, la parálisis actual "frena nuestra capacidad de importar y exportar. No tiene sentido estar en 2018 y seguir hablando del por qué no tenemos el Corredor, debería ser ya una realidad y todos los debates sobre su construcción un aspecto del pasado". "Confiamos -razona- en que se culmine sin más dilaciones y entonces podremos hablar de una realidad que aporta progreso".

El ancho internacional resulta clave para el clúster químico ChemMed, que también integra al Port, que "cada vez trabaja menos en clave de mercados interiores y más con una perspectiva global, lo que implica buenas conexiones entre diferentes países". Tanto la AEQT como la Autoritat Portuària insisten en la urgente implementación del tercer fil, por el litoral en una primera fase, mientras se estudia la opción Reus-Roda: "Necesitamos opciones realistas y competitivas".

El ancho internacional resulta clave para el clúster químico ChemMed, que también integra al Port

Con respecto a las inversiones en el área de influencia del aeropuerto de Reus, el Port y la AEQT estiman que "las infraestructuras y la logística son elementos clave; también aquellas de las que nuestro sector no vaya a hacer un uso directo, pues aumentan el potencial de desarrollo del territorio. De esa competitividad global también se beneficia la industria". A día de hoy, el tráfico de mercancías en el aeropuerto es irrelevante, entre otros motivos por su condición de 'isla' deficientemente conectada.

El transporte aéreo de mercancías, a día de hoy, no tiene una relación tan directa con la química como otras vías de transporte históricamente más utilizadas. No obstante, la AEQT ve con buenos ojos que "existan múltiples canales de transporte que den soluciones a todos los sectores económicos y sociales del territorio e incrementen el abanico de posibilidades futuras".

Fomento se lava directamente las manos: "La decisión de operar mercancías en Reus, al igual que en el resto de la red de aeropuertos, es exclusiva de las compañías aéreas, por lo que es necesario que exista demanda para potenciar el tráfico de mercancías; a fecha actual no se ha recibido propuesta alguna, ni proyecto concreto para el desarrollo de carga aérea en este aeropuerto, por lo que no es necesaria ninguna actuación inversora en las instalaciones de carga".