Hard Rock, ¿en la recta final?

El proyecto arrancó en 2012 y ha recorrido una odisea de obstáculos políticos, técnicos y empresariales que ha dilatado los plazos una y otra vez

Roberto Villarreal / Tarragona

Por distintos motivos, unas veces políticos y otros técnicos, la historia de Hard Rock se ha convertido en un ejercicio de paciencia plagado de parones y retrasos que han alargado su gestación durante años. Las últimas estimaciones indicaban que las obras incluso podrían comenzar a finales de 2019. A día de hoy, los más optimistas confían en ver las primeras máquinas en el segundo semestre de 2021. Los agentes socioeconómicos del territorio esperan que, esta vez sí, las promesas se cumplan.

El nuevo esfuerzo de ingeniería jurídica y financiera -uno más en un largo proceso que ha corrido serio riesgo de descarrilar en numerosas ocasiones- ha sido bien recibido en los municipios de Salou y Vila-seca, donde se espera con impaciencia el maná de la llegada de los semínolas, propietarios de la emblemática enseña norteamericana. "Es un gran proyecto para Salou y para el territorio", reitera una vez más el alcalde de Salou, Pere Granados, que calcula que el inicio de las obras de urbanización del Centro Recreativo y Turístico (CRT) podrían comenzar en un año. "Estamos un paso más cerca de la meta", sintetiza su homólogo en Vila-seca, Pere Segura.

Ambos alcaldes ponen en valor la generación de empleo y bienestar que lleva asociado un nuevo modelo turístico que abre la Costa Daurada a nuevos mercados que van más allá de Europa. "Es un paso adelante en la desestacionalización, es decir, en la sostenibilidad económica de las familias durante 365 días al año y no sólo durante la temporada", razona Granados.

"Creemos que supondrá un revulsivo, al igual que en su momento lo fue PortAventura; seguro que será positivo para el sector turístico de la Costa Daurada, ya que se potenciará un nuevo segmento de mercado diferente de los que ya contemplamos... el nuevo complejo tendrá semejanzas con el modelo de turismo de Orlando (EE.UU.) porque habrá planta hotelera, casino, zona comercial y espectáculos, una nueva fusión que ahora no tenemos", explica Eduard Farriol, presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería de Tarragona (FEHT)..

Tanto la FEHT como el resto de agentes de referencia del sector se mantienen "a la expectativa de ver cómo evoluciona el tema". "De momento, celebramos cada paso que se van dando". Nadie se atreve a concretar una fecha para ver las primeras máquinas. Según la Generalitat, el proyecto constructivo se ha ido desarrollando en paralelo a la gestión burocrática de los terrenos y está muy avanzado. En primer término, será necesario urbanizar, ajardinar y crear todos los viales e infraestructuras de suministro (energía y agua) para una enorme parcela, -popularmente conocida como la 'banana' por su forma en el mapa-, de 100 hectáreas, algo menos de una cuarta parte de las 450 que conforman el CRT. 

Hotel de lujo junto al Fòrum de Barcelona

Paralelamente a su proyecto en la Costa Daurada, Hard Rock pretende replicar el éxito de Tenerife e Ibiza y está ya construyendo un hotel de lujo en Sant Adrià de Besòs, junto a la playa y puerto deportivo del Fòrum. Lo venden como "la última parcela disponible en primera línea de mar del área metropolitana de Barcelona" y subrayan su conexión por metro y tranvía con el centro de Barcelona. La apertura se prevé a principios de 2022. Antes, este mismo año, se inaugurará la franquicia en Madrid. Más allá de estos hoteles, el único proyecto similar al de Tarragona en Europa se sitúa en Grecia. En junio de 2019 el CEO de Hard Rock, Jim Allen, presentó en Atenas el Proyecto Hellinikon, donde se prevé una inversión de 1.000 millones de euros en un complejo con casino que recuerda al de la Costa Daurada. "Estamos desarrollando decenas de ellos en todo el mundo", recordó en un aviso a navegantes.

EL PROYECTO EN CIFRAS

100 hectáreas

665 millones de euros de inversión en la primera fase

500 habitaciones de hotel

100 mesas de juego

75 tiendas de grandes marcas

15.000 personas de capacidad en el auditorio

2.000 trabajadores en los primeros cinco años

30 AÑOS DE CRT

1989. La Generalitat expropia más de 450 hectáreas de terreno para construir Tibi Gardens, el mayor parque de atracciones de Europa.

1994. La Caixa sale al rescate de la Generalitat y adquiere los activos del CRT ante los graves problemas que atraviesa la sociedad promotora Grand Tibidabo

1995. Inauguración de Port Aventura bajo impulso de Grupo Tussauds, Anheuser-Busch, Fecsa y La Caixa. El parque es mucho más pequeño de lo previsto y La Caixa retiene una enorme bolsa de suelo.

1998. Desembarco de Universal con el 37% del accionariado de Port Aventura.

2002. Nace Universal Mediterránea

2004. La multinacional se ve obligada a vender sus acciones a la corporación Criteria por la crisis de Vivendi Universal.

2006. Apertura del Beach Club, primer paso del Lumine Mediterránea Beach & Golf Community, división paralela a la actividad de los parques temáticos.

2008. Inauguración de los tres campos de golf actualmente operativos.

2009. Entra el grupo inversor italiano Investindustrial, que asume la gestión de PortAventura, al 50% con La Caixa.

2012. La Caixa vende su 50% de PortAventura a Investindustrial. En septiembre, la Generalitat presenta BCN World como alternativa al Eurovegas de Sheldon Adelson en Alcorcón.

2013. El fondo KKR compra el 49,9 de las acciones a Investindustrial, que mantiene el resto, y por tanto la mayoría. El promotor de BCN World, Enrique Bañuelos (Veremonte), se presenta con sus socios Melco y Value Retail.

2015. Veremonte abandona por discrepancias en la operación de compra de los terrenos de La Caixa.

2016. Melco, Hard Rock y Grup Peralada optan a un proyecto redimensionado a la baja.

2017. La candidatura de Hard Rock se queda en solitario y se adjudica la licencia para operar uno de los casinos más grandes de Europa, eje de un enorme Centro Turístico Integrado (CTI) de 100 hectáreas.

2018. La multinacional estadounidense deposita el aval de 10 millones de euros para hacer efectiva la adjudicación.

2019. Cumplido el plazo para la compra de los terrenos a La Caixa, se concede una prórroga de tres meses que finaliza el 4 de marzo de 2020. 

2020. Un día antes de que venza el plazo fijado, el Govern autoriza al Incasòl para comprar el suelo por 120 millones.