El acuerdo con Mercosur -a falta la luz verde del Parlamento Europeo y de los parlamentos nacionales- va a entrar provisionalmente en vigor para construir la zona de libre comercio más grande del mundo. De este modo, Europa toma la decisión estratégica de fortalecerse como potencia comercial en plena 'batalla' con Estados Unidos, pese al riesgo de debilitar a su sector primario.
Aunque las protestas de agricultores y ganaderos han ganado las portadas de estos días, el movimiento de la UE va mucho más allá. Un informe de Llorente y Cuenca (LLYC) calcula que afectará al 25% del PIB mundial, con un mercado de 780 millones de personas donde se eliminará o reducirá más del 90% de los aranceles bilaterales. Las estimaciones prevén un aumento del comercio entre las dos regiones cercano al 40%.
En cifras de 2024, las transacciones entre ambos bloques superaron los 111.000 millones de euros, con 55.200 millones de euros en exportaciones de la UE y 56.000 millones en importaciones. Europa compra a los socios de América Latina productos agrícolas (42,7%), minerales (30,5%) y pulpa o papel (6,8%) y les vende sobre todo maquinaria y aparatos (28,1%), productos químicos y farmacéuticos (25%) y equipos de transporte (12,1%).
Los fabricantes españoles de vehículos siempre han mostrado un gran interés por reducir o eliminar los aranceles actuales (35% para los vehículos y 18% en piezas). Se estima, según datos de la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) que la reducción progresiva de esos impuestos en un periodo de entre ocho y 15 años puede conllevar un incremento de un 200% de la exportación europea en 2040.
"Es un mercado de 3,2 millones de coches al año, muy interesante para Europa, sobre todo en Brasil y parte de Argentina, por el potencial de crecimiento económico y de aumento de la motorización. En 2017-18, España ya exportó grandes volúmenes a Argentina, aunque por las circunstancias del país la cifra ha ido cayendo desde unos 11.000 vehículos a los 1.000 actuales.... Brasil nunca ha sido un mercado de gran volumen, pero se mantiene en unos 1.600", describe Arancha Mur, directora del Área Económica y Logística de ANFAC (Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones).
"Tenemos que ser capaces de captar ese incremento en segmentos de vehículos asequibles, que no requieren tanto poder adquisitivo... La producción de España no tiene un nicho de mercado específico en la UE, pero se pueden aprovechar nuestros lazos culturales para alcanzar exportaciones importantes en la serie histórica", valora Mur, quien considera que el acuerdo "tiene también un punto muy importante de seguridad estratégica para la UE, gracias a socios comerciales de confianza con gran peso en materias primas críticas importantes, por ejemplo, para el desarrollo de baterías".
En el caso de la industria química de Tarragona y España, la patronal Feique, entiende que se abre una oportunidad estratégica con la reducción o eliminación de aranceles con cuatro países que no forman parte del Acuerdo de Aranceles Químicos (CTHA). La alianza también otorga una opción de prioridad frente a competidores de terceros países sin acuerdo comercial, y establece salvaguardias por si alguno de los miembros del Mercosur quiere subir los impuestos de forma unilateral. "Es una excelente noticia, frente a la secuencia reciente de otras que fragmentan y dificultan el comercio mundial", exponen.
El director del Área Internacional de la Cambra de Comerç de Tarragona, Roberto Barros, ve con buenos ojos la apertura de un enorme mercado para el producto español, especialmente en Brasil. Barros insiste en que todo lo que suponga eliminar barreras arancelarias es positivo para el tejido empresarial de Tarragona y Cataluña, que es "muy competitivo en la relación calidad precio". A su juicio, el aspecto más peliagudo del pacto deriva de lograr "un escenario en igualdad de condiciones", en referencia a las exigentes normativas europeas y el agravio comparativo respecto a los productores sudamericanos.
