Management

Retos de los empresarios

Javier Balañá

Socio - Director de BALAÑÁ EGUÍA

www.balanaeguia.com

Muy a menudo me preguntan mi opinión, sobre cómo van funcionando las cosas a nivel económico-empresarial en nuestro territorio. Esta pregunta que es inocente y que no pretende conocer los entresijos de ninguna empresa, sino que, a modo de encuesta ciega, pretende comparar la situación propia que conocen de su empresa con la de otras empresas, siempre me lleva a plantearme los retos que en cada momento se enfrentan los empresarios. Hoy en día, y de forma esquemática y telegráfica, los retos que considero se enfrentan, se pueden resumir del modo siguiente:

  1. Reto de la organización interna y de mejora de la gestión de los recursos humanos ante una avalancha de novedades legislativas y de obligaciones difíciles de cumplir.
  2. Reto de la implantación de procedimientos internos de trabajo que permitan organizar y medir mejor las tareas encomendadas a cada uno de los miembros del equipo.
  3. Reto de la satisfacción de los equipos humanos, ante una mayor desafección al trabajo que lleva a unos niveles de absentismo laboral difíciles de digerir. Esta desafección coincide con la época histórica de mayor protección legal de los empleados.
  4. Reto de obtener resultados satisfactorios en cualquier procedimiento de selección de personal, con independencia del sector o categoría profesional.
  5. Reto del cumplimiento de una normativa diversa y dispersa que propicia la burocratización de las empresas sin mejorar la rentabilidad de los negocios. La carga normativa en cualquier actividad es excesiva, suponiendo una pérdida de competitividad de las empresas frente a otras economías menos reguladas.
  6. Reto de las relaciones con las administraciones públicas que, a pesar de sus esfuerzos y la introducción de la digitalización, no consigue aligerar las obligaciones empresariales, facilitando la creación de empresas y la ampliación de actividades.
  7. Reto de la paulatina reducción de los márgenes con incremento de los gastos generales, que afectan a todas las actividades. A modo de ejemplo, el incremento de los costes asociados a los viajes comerciales o a la asistencia a ferias. Es un éxito que, de un año a otro, no incrementen porcentualmente los gastos de explotación.
  8. Reto de la implantación de la IA, cuando todo el mundo presume y presiente que será imprescindible en el corto plazo, pero son pocos los que saben el camino a seguir para implantarla de forma satisfactoria, la forma de capacitar a los equipos humanos y los costos asociados a su implantación.
  9. Reto de la sucesión en la dirección de la empresa familiar. Cada vez es más habitual que en las empresas no haya un relevo generacional de padres a hijos, lo cual supone la adopción de decisiones de profesionalización externa de la dirección o de transmisión a un tercero de la empresa.
  10. Reto de la aparición de oligopolios con una enorme capacidad de influencia en los mercados y en las tendencias de compra, sean B to B o B to C.
  11. Reto de la introducción de medidas de sostenibilidad, medio ambiente y gobernanza dentro de la empresa, para que esta influya positivamente en la sociedad civil. La empresa debe de dejar de ser exclusivamente un centro de producción o venta (al mayor o al por menor) y pasar a ser una entidad que influya con sus aportaciones al bienestar general.
  12. Reto de interiorizar sucesos internacionales imprevisibles que afectan de forma directa en la cuenta de pérdidas y ganancias.

En conclusión, nuestra economía y nuestras empresas, por el hecho de superar estos y otros retos, ya se puede decir que están bien, pues muy pocas veces han tenido el viento tan en contra como en estos momentos.