Una fábrica de creatividad

QSTOM Films rodará su primera película tras ser premiada en el festival de Sitges

Javier Díaz / Salou

La productora audiovisual QSTOM Films, fundada por el actor, guionista y director William Miller y el editor Quim Arbiol en Salou en 2020, ha pasado de grabar videoclips caseros durante el confinamiento a competir en el Sitges-Festival Internacional de Cine Fantástico de Catalunya con su proyecto más ambicioso, 'Umbra', una película de terror que rodará en distintos escenarios de Tarragona, como la Tarraco romana, el Priorat o el Delta de l'Ebre.

La empresa surgió en plena pandemia, cuando la parálisis generalizada y el confinamiento empujaron a muchos creadores a reinventarse. El germen fue un experimento doméstico: un videoclip en 'stop motion', rodado sin salir de casa y a modo de cómic del Lejano Oeste, de la canción 'Wild Bill' del grupo L.A. Vamps. "QSTOM Films nació de una necesidad fisiológica: seguir creando para no morir de cordura. No fue un plan de negocio, fue un acto de supervivencia artística", resume Miller.

Desde entonces, la productora ha crecido sin perder su espíritu artesanal. Empezó con videoclips para bandas de amigos, que les apoyaron "más por cariño que por presupuesto", y poco a poco sumaron proyectos más complejos: anuncios, vídeos corporativos y cortometrajes. "En este oficio, si no trabajas, no existes; y si no existes, no trabajas. Romper ese círculo fue nuestra primera victoria", comenta Miller.

El salto llegó con la producción de su primer piloto de serie, What the Fuck, una sátira sobre superhéroes, Inteligencia Artificial y crisis existenciales ambientada en un pueblo costero. "Probablemente no era la idea más sensata para debutar, pero cuando falta el sentido común, llega el cine", dice Miller. El proyecto contó con apoyo del Ayuntamiento de Salou y entidades privadas, y marcó el tono irreverente que define a QSTOM: cine libre, provocador y sin dogmas.

El reconocimiento le ha llegado con Umbra, una película escrita por Miller, aún en fase de producción, que ha sido premiada en el pasado festival de Sitges en la sección FanPitch. Esto supone un espaldarazo para poder rodarla y le permitirá acceder a festivales internacionales. "Ha llegado justo cuando estábamos haciendo malabares entre la supervivencia empresarial y la salud mental. Para una productora pequeña, que vive entre la pasión y el Excel, esto es mucho más que un logro, es una señal de que quizá no estábamos tan equivocados al apostar por lo que realmente queríamos hacer", señala Miller.

El equipo estable de QSTOM Films lo forman tres personas -Miller, Arbiol y Bego Sánchez, responsable de producción, socia de la empresa-, aunque el tamaño varía según el proyecto. "Somos una familia creativa que se expande cuando hay cámara en mano. Pocos, pero bien avenidos... y lo bastante locos como para seguir intentándolo", explica el director y guionista.

La empresa mantiene también una alianza con Embassy VFX, estudio canadiense nominado a los Óscar y los Emmy. "Winston Helgason, su fundador, y yo coincidimos hace unos años trabajando en una serie. En ese momento, su empresa empezaba a notar los primeros temblores de lo que todos intuíamos: la llegada de la IA y su impacto brutal sobre los estudios de efectos visuales. Winston entendió que, si quería sobrevivir, tenía que dejar de ser un engranaje técnico dentro del proceso audiovisual y convertirse en lo que la IA nunca podrá imitar: alguien que cuenta una historia original. Y eso le llevó a leer varios de mis guiones y surgió una colaboración natural", cuenta Miller.

En la cartera de clientes de QSTOM Films, añade, figuran desde pymes como Cervezas Majara hasta marcas globales como BMW: "Hacemos de todo: desde vídeos corporativos hasta piezas experimentales".

Montar una empresa cultural desde cero no ha sido fácil. "El audiovisual es un negocio circular: los exhibidores dependen de los algoritmos, y los creadores acaban escribiendo para complacerlos. Nosotros preferimos mantenernos al margen, aunque eso implique ir a contracorriente", asegura Miller.

QSTOM Films ha hecho de esa rebeldía su modelo de negocio. "No queremos convertirnos en otra fábrica de contenidos, sino en una referencia para quienes creen que la creatividad todavía importa más que el algoritmo". Su objetivo inmediato es consolidar la estructura y levantar su primer largometraje, con el mismo espíritu que los vio nacer: "hacer cine libre, irreverente y humano, sin pedir permiso a nadie", concluye.

PERFIL PROPIO

William Miller y Quim Arbiol son dos creadores compulsivos. Miller es director, guionista y actor ('Cuéntame cómo pasó', 'La que se avecina', 'Los Futbolísimos'), mientras que Arbiol es editor, director de fotografía e iluminador. "QSTOM Films nació entre amigos, guitarras desafinadas y ataques de risa, de esos que solo se dan entre gente que se conoce demasiado bien", cuenta Miller. De la unión de sus dos talentos salió lo que definen como "una fábrica casera de imposibles, levantada con cinta americana, insomnio y pura necesidad".

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