El negocio de la historia

Saltum Història Viva triplica su catálogo de visitas guiadas en sólo tres años de vida

Jordi Solé, uno de los socios fundadores de Saltum Història Viva. FOTO: XAVI JURIO.
Javi Serrano / Vandellós i l'Hospitalet de l'Infant

La Guerra Civil española tiene gancho turístico. Las fortificaciones de la contienda que se conservan en el Coll de Balaguer atraen cada año a multitud de turistas y curiosos. La empresa Saltum Història Viva, con sede en Vandellòs i l'Hospitalet de l'Infant, explota este filón desde 2015. Empezó ofreciendo tres visitas guiadas y ya tiene un catálogo de nueve. Sus responsables son un grupo de jóvenes emprendedores "enamorados del patrimonio y la historia" de este municipio del Baix Camp, desde la época romana hasta nuestros días, pasando por la Edad Media y la Moderna.

"Está claro que tarde o temprano esta oferta será un potencial más de la zona y complementará el turismo de playa. Puede tener un gran futuro empresarial si la administración se compromete a impulsar espacios de visita más allá de las zonas urbanas y buscar un potencial natural. Con la futura vía verde (que sustituirá al trazado actual de ferrocarril), los visitantes podrán llegar a lugar ahora inaccesibles por la vía del tren", afirma Jordi Solé, uno de los socios fundadores de Saltum Història Viva. Su clientela es de proximidad, como el turismo del municipio: de Barcelona, Lleida y Zaragoza, mayoritariamente. También de otras poblaciones de la provincia, como Tarragona, Reus o Tortosa. "El volumen de visitantes ha crecido desde 2015", asegura Solé.

GUERRA CIVIL. Las excursiones a los restos del conflicto en el Coll de Balaguer son su producto estrella

Eso les anima a ampliar sus miras: "Nuestros planes de futuro se basan en una valoración social de nuestro trabajo, que poco a poco se está consolidando, y en que la administración pública confíe aún más en este tipo de turismo para que podamos crecer tanto en facturación (ahora se mueven en torno a 8.000 euros anuales) como en trabajos a realizar, ya sea en Vandellòs i l'Hospitalet de l'Infant como en otras zona de Terres de Mestral y más allá". El Ayuntamiento ha recurrido a Saltum Història Viva para organizar diversas rutas.

TENDENCIA. El turismo cultural tiene un gran potencial, ligado en parte al interés de las administraciones

La visitas guiadas a las fortificaciones del Coll de Balaguer son su producto estrella. "La gente no espera encontrar allí tal cantidad de restos de la Guerra Civil en un lugar tan poco mediático por lo que se refiere a frentes de esta contienda", dice Solé. Se conservan más de 400 elementos del bando republicano: trincheras, bunkers, refugios subterráneos, polvorines o pistas militares... "Aparte de los restos visuales que quedan, también despiertan gran interés aquello que ha desaparecido pero que sigue grabado en la memoria popular, como el campo de trabajo de prisioneros de L'Hospitalet de l'Infant", explica Solé.

TURISMO DE PROXIMIDAD. Su clientela predominante es de Tarragona, el resto de Catalunya o Aragón

La central nuclear Vandellòs I, ya en desuso y que supuso una gran transformación económica y social, no solo en el municipio sino en todo en el territorio, también está presente en la oferta de esta empresa turístico-cultural. Organiza visitas al poblado de Hifrensa, un conjunto residencial diseñado por el arquitecto Antonio Bonet que dio cobijo a los empleados de esta central construida en 1967. Las excursiones por el Illot del Torn, el río Llastres o el pueblo abandonado de Castellò (Vandellòs) son otras de las posibilidades que ofrece Saltum para incentivar como atractivo turístico el "rico patrimonio histórico, natural y arquitectónico de Vandellòs i l'Hospitalet de l'Infant".

La empresa está asomando la cabeza en un sector económico en boga, el del turismo cultural y experiencial, aprovechando las herramientas que le proporciona el entorno y con una idea firme: "No se puede perder la memoria histórica de unos hechos que nos han marcado en los últimos ochenta años y que siguen sin cicatrizar", sentencia Solé.

Perfil

El gusanillo profesional picó a los creadores de esta empresa después de dedicarse un tiempo a hacer visitas guiadas por su cuenta, de forma altruista, y a impartir conferencias y realizar un importante trabajo de campo para buscar y catalogar restos tanto de la Guerra Civil como de las épocas romana, árabe y medieval. Saltum es el nombre romano con el que se conocía el Coll de Balaguer, según atestiguan los Vasos de Vicarello, donde se hace mención a la mansión de Sub-Saltum (después del salto).